Arcillas y engobes

ARCILLAS Y ENGOBES

Lic. Florencia Melo
JTP de la Cátedra Taller Cerámica Complementaria
 
Cristina Córdova modelando una cabeza


ARCILLAS

Cerámica es por definición arcilla cocida. Comenzaremos entonces, hablando de esta materia prima.

La arcilla es una sustancia mineral presente en la mayor parte de la corteza terrestre. Geológicamente deriva de la desintegración del granito y otras rocas feldespáticas o de pegmatita que al descomponerse, depositan partículas de alúmina y sílice. Estos dos últimos minerales, combinados con agua, forman la arcilla pura, cuya composición se expresa químicamente como:
 Al2 O3. 2 Si O2. 2 H2O

Esta es una fórmula ideal, pues casi todas las arcillas contienen alguna impureza, y son éstas y las variaciones en la fórmula lo que explica las diferentes características de los numerosos grupos de arcillas.

Según su origen las arcillas se clasifican en dos grandes grupos:

Residuales o primarias o caolines: Son las que han permanecido más o menos en el mismo sitio de formación rocosa original. Son muy apreciadas por su pureza, resistencia y blancura. Constituyen uno de los ingredientes esenciales para las pastas de porcelana.
La estructura de las arcillas residuales es de partículas grandes, lo que las hace poco plásticas y difíciles de trabajar.
Esfinge con suéter. Obra en porcelana
de Bethany Krull

Sedimentarias o secundariasPor el contrario, se denomina así a aquellas que por la erosión del viento, del agua y de los corrimientos de tierra fueron transportadas lejos de su lugar de origen. Las partículas que las componen son más finas, no sólo porque las partes más pesadas se han ido depositando en el agua por orden de densidad, sino también,  porque estos desplazamientos las fueron moliendo, afinándolas.
Además a su paso fueron incorporando impurezas: materiales orgánicos que contribuyen a la plasticidad y contaminantes inorgánicos que afectan su color.

Seriados, obra realizada con arcillas extraídas en Punta Indio.
Experimentación con pastas locales de Nicolás Montani,
alumno de la CTCC 2011

PROPIEDADES GENERALES DE LAS ARCILLAS

Plasticidad: es la propiedad física más importante de una arcilla. Permite que al mezclarla con agua, se la pueda modelar y obtener con ella formas de cualquier tamaño. Al secarse, consigue mantener esa forma. Al cocerse se endurece, se torna densa, adquiere consistencia de roca y nunca varía. La cerámica cocida al rojo o a más temperatura permanece siempre igual a menos que se rompa.
La estructura natural de las partículas que componen la arcilla corresponde a una forma plana de tipo hojuelas o escamas que tienden a resbalar unas sobre otras, manteniendo una buena cohesión entre sí.
La plasticidad depende en gran medida de la finura o tamaño de dichas partículas. En comparación con ellas, incluso los minerales más finamente molidos están constituidos por cristales granulares grandes que no pueden mantenerse unidos.
También favorece a la plasticidad la proliferación de materia orgánica (algas y bacterias) en la arcilla por exposiciones al aire y a las lluvias.

Merma: En contacto con el agua las arcillas se ablandan y aumentan de volumen. De modo opuesto las arcillas húmedas se endurecen al contacto del aire, a la vez que su volumen va disminuyendo con la desecación.
A esta reducción del volumen provocada por la pérdida del agua se le llama merma y se produce en dos tiempos: el agua física de la arcilla desaparece a 120ºC, en tanto que el agua química o agua de constitución, lo hace entre 500 ºC y 700 ºC. Alcanzada esta última temperatura, la arcilla se hace dura y pierde su poder de ligazón. Tras el proceso de la cocción, es que la arcilla se transforma en cerámica.

Specimen. Instalación de flores de porcelana cruda de la artista británica Clare Twomey

ADITIVOS
A un cuerpo de arcilla pueden adicionársele distintos tipos de elementos.

Elementos que desaparecerán en la cocción: todo tipo de productos orgánicos, de molienda más o menos fina que puedan amasarse con la arcilla: aserrín, paja, yerba, café molido, fibras vegetales como la paina del palo borracho, etc. También pueden agregarse elementos sintéticos: hilos de nylon cortados, por ejemplo. Los motivos y resultados son diversos: lograr texturas, una pasta más liviana o más resistente durante el modelado. Todos estos añadidos se quemarán durante el horneado, quedando la pared porosa y, en principio, menos resistente. Para no perder plasticidad, es conveniente que los aditivos no superen el 30 % del volumen del cuerpo arcilloso.
Una alternativa para lograr texturas consiste en incorporar dichos componentes sobre la superficie una vez obtenida la forma. El ejemplo más tradicional son los granos de arroz de las porcelanas orientales.

Elementos que perdurarán luego de la cocción: Y además se transformarán con ella. También aquí podemos agregar productos que alteren la textura y la estructura de la pasta: arena, limaduras de metales, chamote, etc. Podemos incorporar óxidos o pigmentos cerámicos amasándolos junto con la pasta y obtener una arcilla coloreada.
 
Instalación de Andrew Livingstone
FÓRMULA BÁSICA PARA ARCILLAS COLOREADAS 1020º-1040º, expresada en volúmenes.
Cada 20 partes de arcilla en polvo
hasta 3 partes de fundente alcalino
hasta 3 partes de óxidos o pigmentos cerámicos (en el caso de los óxidos de cobre y cobalto, recomendable no excederse en más de una parte)


Pebble bowls, obras realizadas con arcillas coloreadas de Charlotte Jones

Sulfatos: minerales derivados de los metales ya mencionados. Se presentan en forma de cristales grandes que pueden molerse con facilidad. Son solubles en agua, por lo tanto, al amasarlos con la arcilla se irán disolviendo en ella dando ciertos efectos. También los cristales pueden incrustarse en la superficie una vez obtenida la forma. A medida que la pieza se vaya secando, los cristales se irán disolviendo en el cuerpo arcilloso dando particulares efectos

Acritarcos, cerámicas coloreadas con sulfatos de Mercedes
Martínez, alumna de la CTCC en 2013


COMBINACIÓN DE LA ARCILLA CON ELEMENTOS NO CERÁMICOS

He aquí un amplio campo de experimentación. Podemos separar la propuesta en dos grandes grupos. Por un lado los materiales pequeños que podrán ir junto con el cuerpo arcilloso durante la cocción, y por otro lado, objetos diversos que combinarán con nuestras piezas cerámicas una vez horneadas.
En el primer caso, la gran dificultad que tenemos es la merma de la arcilla: mientras esté húmeda adaptará perfectamente con el material no cerámico, pero esto se modificará a medida que la arcilla se seque. Por otro lado, dicho material no cerámico, tendrá un comportamiento diferente al de la arcilla durante la cocción. Para reducir las posibilidades de fracaso debemos considerar:


Florencia Melo. Calipso, 2012. Detalle pestañas con
tachuelas incrustadas

  •     El elemento no cerámico debe ser de tamaño mínimo.
  •     Emplear una arcilla con bajo coeficiente de contracción (por ejemplo, una arcilla con     chamote)
  •    Calcular el porcentaje de contracción de la arcilla utilizada y agregar el elemento no      cerámico luego de la cocción.

Débora-Dora, obra en cerámica y técnica mixta
de Mariel Tarela
En el segundo caso, es conveniente que el objeto “extra” en cuestión lo tengamos durante la construcción de las partes cerámicas. Así podremos lograr una óptima combinación y adaptación entre ambos.

ENGOBES

Ánfora griega decorada con engobes


Definición
Son arcillas líquidas o barbotinas a las que se han adicionado colorantes, en forma de óxidos metálicos o de sus pigmentos derivados. Los engobes pueden variar en espesor, según su aplicación, pero lo ideal es que tengan la consistencia de una crema.
Conviene que la arcilla que interviene en la composición del engobe sea del mismo tipo que aquella sobre el que vaya a  ser aplicado. Esta precaución asegura una mayor adaptación de ambos.
También se le puede agregar un pequeño porcentaje de fundente, que no solo contribuye a la adherencia, sino que ayuda a desarrollar el color.


Perspectiva histórica
Históricamente el engobe es el método de coloración de superficie más primitivo, anterior al descubrimiento del esmalte. La cerámica griega, etrusca, romana y toda la cerámica precolombina fueron decoradas con engobes. Los alfareros de la cultura Nazca en el Perú precolombino fueron los que lograron llevar a los engobes a su máxima perfección.



Vasija nazca


Elaboración
En verdad, siendo el engobe por definición una arcilla coloreada utilizada más  líquida para cubrir o contrastar con la arcilla del cuerpo de la pieza, toda arcilla natural puede ser utilizada como tal. Habrá que considerar si tiene una buena adaptación, si no de descascara, etc, pero en principio, podrá usarse.

De todos modos, tal vez no tengamos a nuestra mano arcillas naturales coloreadas, o querramos obtener una determinada paleta de colores. Hemos formulado sencillamente los engobes en volúmenes empleando todos los materiales en polvo (secos) para tener más precisión en cuanto a las medidas. Así podremos repetir los mismos colores cuantas veces fuera necesario.


Aplicación  
Ya hemos hablado de la merma que sufre la arcilla durante el secado y la cocción. Al ser el engobe básicamente una arcilla, se comporta como tal. Por esto se lo aplica cuando la pieza ha adquirido dureza de cuero, para que se seque junto con la pieza, se adapte a ella, y no se descascare ni desprenda.
La aplicación en sí misma puede ser una técnica decorativa: pincel, soplete, jeringa, pera de goma, etc.

Otras posibilidades una vez que el engobe se ha oreado son:

Bruñido
Consiste en abrillantar la pieza por medio de frotación. Para esto se utiliza un objeto plano, duro y muy liso, como por ejemplo una cuchara de metal. Tradicionalmente se utiliza una piedra de ágata
El bruñido homogeneiza la superficie exterior, y no sólo la pieza adquiere un brillo característico, sino cierta impermeabilización.
 
Vasija con engobe bruñido de Teresita Naranjo

Alisado
Consiste en eliminar de la superficie externa de la pieza las irregularidades que pudieran existir. Este procedimiento se puede realizar con un trapo (tradicionalmente con hojas de maíz), o cualquier otro material suave, antes de poner a secar la pieza. Una alternativa puede ser un trozo de algodón envuelto en nylon.
Este trabajo no implica el esfuerzo de frotación que requiere el bruñido.

Esgrafiado
Puede o no combinarse con las anteriores. Consiste en raspar con una herramienta punzante, atravesando el engobe, para dejar a la vista la arcilla.

Vasos esgrafiados de Louise Gelderblom
Detalle de vaso esgrafiado de Bobby Kenneth

Incrustación
Técnica también conocida como mishima. Consiste en realizar cortes, grafismos o incisiones en la superficie de la arcilla y luego rellenarlos con engobes de colores contrastantes. Conviene que el engobe esté un poco espeso para favorecer la adaptación.
Una vez llenas las líneas, se deja reposar el  engobe hasta que la superficie se endurezca. Cuando está a dureza de cuero se eliminan los excesos rascando con una herramienta metálica, de manera que afloren las líneas de color. Y cuando esté completamente seca, podrá lijarse cuidadosamente para que el dibujo quede nítido.


Cuenco con incrustación de engobe azul de Geninne's art

FÓRMULA BÁSICA PARA ENGOBES 1020º- 1040º, expresada en volúmenes.
Cada 10 partes de arcilla en polvo:
hasta 3 partes de fundente alcalino
hasta 3 partes de óxidos o pigmentos cerámicos (al igual que en las arcillas coloreadas en el caso de los óxidos de cobre y cobalto, recomendable no excederse en más de una parte)

Cerámicas de arcilla coloreada y engobes de Luciano Polverigiani
Una vez medidos todos los elementos, los colocaremos en un mortero y lo mezclaremos suavemente en seco por aproximadamente media hora. Luego iremos agregando agua y mezclando con la mano del mortero hasta obtener una consistencia cremosa. El engobe así preparado puede conservarse en un recipiente hermético y se mantendrá listo para usarse. En caso de que endurezca, bastará con colocarlo de nuevo en el mortero y repetir la hidratación. Como toda arcilla, convendrá dejarla descansar al menos 24 horas antes de su utilización.


EJEMPLO DE LA PREPARACIÓN DE UN ENGOBE

En este caso se trata de un engobe coloreado con pigmento  de bajo cubierta azul


Los tres materiales en polvo: arcilla tinkar, fundente alcalino
y pigmento bajo cubierta azul 211

Se colocan todos los materiales en un mortero de porcelana y
comienzan a mezclarse. Al comienzo, pueden distinguirse por separado.

La mezcla debe continuar al menos media hora a ritmo suave,
pero sostenido. Paulatinamente los tres elementos irán integrándose.

Añadir agua de a poco y continuar mortereando hasta obtener
una consistencia cremosa

Aparecerán grumos

Morterear enérgicamente...

...hasta obtener una consistencia homogénea.

Trasvasar a un recipiente de boca ancha. Bien tapado, se
conserva perfectamente.


GLOSARIO
Atmósfera oxidante: Se trata de las cocciones cerámicas en las que hay suficiente suministro de oxígeno en la cámara del horno. En oposición: atmósfera reductora: cocciones con entrada de aire muy reducida, lo que provoca cambios a nivel superficial en pastas y esmaltes.
Chamote: Material cerámico molido a diferentes grosores
Dureza de cuero: Se llama así al estado del barro en el que todavía conserva algo de humedad, pero ya no es plástico. Si se lo presiona, se parte. Es en este estado en que se aplican los engobes.
Fundente: es una combinación de minerales que reducen el punto de fusión de la sílice en la pasta cerámica, formando un cristal o vidriado. Es el componente mayoritario de un esmalte.


Material de Cátedra elaborado por la Lic. Florencia Melo


 Cátedra Taller Cerámica Complementaria | Titular: Lic. Verónica Dillon 

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